Cuando un negocio nace, es común que el emprendedor haga de
todo. Es el administrador que genera los proyectos, sale a buscar clientes,
paga, cobra, funge como reclutador y, en ocasiones, es también el que baja la
cortina.
Pero, ¿qué
pasa cuando una empresa depende sólo de una persona?Respuesta:
el crecimiento se limita. Este fue el caso de Ezequiel Farca, un diseñador
industrial que en los últimos nueve años se ha dedicado a establecer
estrategias e implementar herramientas que le den independencia a su negocio,
un reconocido estudio de arquitectura y diseño interior de la Ciudad de México.
“Cuando lo tienes que hacer
todo tú, aunque tengas un millón de clientes no vas a poder atenderlos”,
afirma. “No hay una persona que lo sepa todo, pero cuando se trata de tu
negocio a veces te vuelves un poco terco. Primer error, porque hay un punto en
el que físicamente no puedes”.
Cuando comprendió que su firma
debía funcionar sola, el emprendedor dio un primer paso: aceptó sus errores, paulatinamente
dejó de ser un “todólogo” y elaboró un plan basado en tres ejes: tener todo por
escrito, invertir en tecnología y fortalecer a su equipo de trabajo.
Y lo logró. Hoy, la mayoría de
las áreas de su empresa están preparadas para trabajar sin él al frente. Además
Farca afirma que están superando el tema de la crisis y, aunque cuando empezó
hace 19 años su cartera de clientes crecía al doble cada año, hoy su empresa
con planeación logró la estabilidad.
“Estoy convencido de que para
que una empresa crezca el cambio empieza por ti”, afirma. “Por eso acepté que
necesitaba personas que tuvieran la capacitación de crear ambientes tal y como
yo lo haría, pero también que requeríamos tecnología para coordinar todos los
procesos”.
El esfuerzo por alinear todas
las áreas ha dado importantes resultados. Y aunque queda un largo camino por
recorrer, su empresa –la cual lleva su nombre– se ha posicionado como la
primera compañía mexicana en ofrecer servicios integrales de diseño y
arquitectura interior para cualquier espacio, desde hoteles hasta centros
comerciales.
Y no sólo eso. Hoy, el pequeño
negocio que fundó hace casi 20 años en la casa de sus padres cuenta con 22
empleados y más de 20 clientes de la talla de Aeroméxico, Comex y
desarrolladores como Corian Dupont, Grupo Urrea, Nouvel Studio y Res – In.
¿Algo
más? La
firma Ezequiel Farca logró posicionar sus servicios a través de sus
colaboraciones de diseño con los arquitectos y desarrolladores mexicanos más
renombrados. Por ejemplo, trabajó con Enrique Norten en la línea de muebles del
Hotel Habita, con Grupo Danhos en el proyecto Reforma 222 y con el grupo
hotelero Hábita en el diseño y la fabricación del mobiliario para Hotel/Hotel,
un nuevo desarrollo en Acapulco. “Todo es gracias al equipo de trabajo”.
Fortalece
tus debilidades
Como cualquier profesional que desea ofrecer sus servicios de manera independiente, Farca comenzó a diseñar en 1991 desde la casa de sus padres. Aunque en 1995 abrió su primer despacho de diseño, fue hasta 2000 que decidió abrir una empresa en forma.
Desde el inicio ganó clientes y obtuvo ganancias, pero para posicionarse como un gran diseñador necesitaba seguir con su formación, así que decidió estudiar una maestría en Barcelona. Tomó sus maletas y dejó encargado su negocio.
¿El resultado? Al regresar, las
cifras no cuadraban y tenía clientes descontentos. Aquí comenzó la tendencia
del emprendedor por tener las cosas bajo su control. Hasta que se acercó con
uno de sus amigos que se dedicaba a dar consultoría a negocios. “Me dijo: lo
que tienes que hacer es crear una empresa. Yo creía que ya la tenía, pero
habían fallas tan básicas como las relacionadas al área de administración”,
explica.
Entonces, de la mano de
asesores y expertos, hizo un diagnóstico de la organización y detectó qué era
lo que necesitaba mejorar. Los resultados eran sorprendentes. Como él no se
sentaba con su equipo a hacer retroalimentación de los proyectos, no sabía a
ciencia cierta qué quería su mercado, y así era imposible lograr que sus
colaboradores estuvieran alineados creativamente con él.
Por otra parte, los reportes
financieros estaban incompletos y todos los clientes pedían la presencia de
Ezequiel en cada uno de los proyectos. “Ahora nos llega un proyecto y mi nivel
de involucramiento es sólo conceptual, el resto lo llevan los gerentes de
células y nombramos a un director de proyecto que hace que el trabajo sea de
máxima calidad”. Cualquier empresa puede lograr este cambio, pero Ezequiel
recomienda que aunque existan cosas que haga tu equipo de trabajo, la clave es
no descuidar tus cuentas clave. “Yo delego, pero con prioridades”, apunta.
Los ingredientes básicos en la
profesionalización de Ezequiel Farca fueron crear manuales de procedimientos y
completar su plan de negocios –que con el tiempo se hizo más sólido–. La meta
estaba clara: él quería ser empresario y no un simple diseñador sobre el que
recaen las responsabilidades.
Entonces creó una estructura
organizacional, definió todos los puestos que requería su negocio y luego
realizó flujos de trabajo. En ellos describió cada proceso desde el momento en
que llega a un cliente y la manera en que se le atiende, hasta el diseño de los
muebles y el espacio, y los tiempos de entrega. Así cualquier empleado sabe qué
hacer ante determinadas situaciones.
En suma, la empresa forma parte
de la red de emprendedores de la aceleradora de negocios Endeavor.
Pero toma en cuenta que
detectar las fallas de una compañía no es una tarea sencilla, necesitas
humildad para reconocer que no lo estás haciendo bien. En el caso de Farca,
antes de buscar asesoría, institucionalizarse y tener todo por escrito, los
días se enfocaban a solucionar `bomberazos´. Y es que no había una estrategia
definida y el equipo no tenía herramientas para hacer una verdadera planeación
de proyectos (con tiempos, funciones y costos medibles).
Otro foco rojo era que como la
firma no fabricaba sus muebles y no daba seguimiento a los maquiladores, éstos
les daban el precio que querían. Actualmente, aunque Ezequiel Farca fabrica sus
piezas, cuando ganan proyectos en lugares remotos y complicados de llegar,
buscan apoyo de maquiladores locales. Para garantizar la calidad de toda la
producción la firma cuenta con manuales de fabricación. También contrataron a
una persona que se dedica únicamente al departamento de compras, controlaron
gastos y elaboraron una tabla de costos.
Al mismo tiempo, todos los
directores de la empresa saben exactamente cuáles son las tendencias del
mercado. La información fluye constantemente y saben mes con mes qué producto
es el que más se vende, de qué tamaño, de qué color y de qué material. “Si no
conoces esta información, ¿cómo puedes saber qué diseñar?”, apunta.
El siguiente reto será
desarrollar un área de ventas que le permita al emprendedor delegar la búsqueda
de clientes. “El 80% de esta tarea la hago yo y el 20% restante se genera en la
tienda y nada más. Estamos reforzando justo esta parte”, añade.
Integra
tecnología
“Existen inversiones que tienes que hacer si lo que quieres es crecer”, dice convencido Farca. Una de ellas es la integración de soluciones tecnológicas para conocer los tiempos de entrega, los tiempos de producción, la capacidad de respuesta, los clientes frecuentes, los flujos de efectivo, etcétera.
En sus inicios la firma no
contaba con ninguna herramienta administrativa para controlar ingresos y, como
sucede con muchos emprendedores, todo se hacía con los recursos disponibles a
mano y con esquemas caseros. Por lo tanto, la información tenía errores
importantes.
“Si hubiera estudiado
administración posiblemente las cosas hubieran sido más sencillas, pero no fue
así y como todo dependía de mí, ocho años después de arrancar mi empresa todo
era un verdadero desastre”, comenta. La recomendación radica en buscar personas
que hagan eficazmente estas tareas y que busques una solución para estar
ordenado.
Luego de una selección profunda
entre las distintas opciones que existían en el mercado, Ezequiel adquirió en
2006 el Sistema de Planificación de Recursos Empresariales (ERP) de SAP para
pequeñas y medianas empresas. La decisión se basó en los requerimientos del
negocio, así que analizó quién podía darle (en una misma solución) información
sobre el área de producción, así como luces de qué era lo que debía ordenar y
cómo organizar el área de ventas.
Los beneficios son tangibles.
Los directivos saben el estatus de sus entregas, pueden monitorear sus
ingresos, hacer pronósticos de ventas, tener reportes inmediatos y, sobre todo,
compartir información entre todas las áreas involucradas. Y no todo queda en
manos de Farca. “Yo estaba acostumbrado a gritar como loco porque se supone que
las cosas así funcionaban. Hoy duermo tranquilo”.
Claves
• Cualquier giro de negocios puede profesionalizarse. Hazlo por escrito.
• No juegues al “Llanero solitario” y pon a otras personas al frente de determinado proyecto. No hay una persona en el mundo que sepa hacerlo todo.
• No tengas miedo a invertir en tecnología, así todo lo tendrás bajo control sin gastar de más o perder tiempo.
• Encuentra un nicho que te apasione y hazlo rentable.
• Implementa herramientas que te permitan crecer de forma ordenada.
• Capacita siempre a tus empleados, ellos harán que tu negocio funcione cuando tú no estás.
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